Ingredientes:
- 200 g de chocolate en tableta (negro, con leche, blanco… ¡el que más te guste!), picado en trozos
- 125 g de bollería esponjosa: bollos suizos, magdalenas, sobaos pasiegos, croissant del día anterior, restos de bizcocho... ¡lo que tengas a mano!
- 250 ml de leche entera
- 1 sobre de cuajada en polvo (aprox. 12 g)
- 250 ml de nata líquida para montar (crema para batir), mínimo 35% de grasa
- Opcional: 2 cucharadas de azúcar (si eres muy goloso y la bollería no era muy dulce)
Instrucciones:
- Prepara el molde: Coloca la bollería en el molde, cortada en trozos irregulares.
- Disuelve la cuajada: Mezcla la leche con el sobre de cuajada en un bol.
- Funde el chocolate: En el cazo, derrite el chocolate con la nata a fuego bajo, removiendo constantemente hasta obtener una crema lisa y brillante.
- Combina todo: Retira el cazo del fuego y añade la mezcla de leche y cuajada. Remueve hasta integrar completamente. Prueba y añade el azúcar si es necesario.
- Vierte sobre la bollería: Cuela la mezcla caliente sobre la bollería en el molde. Mezcla suavemente para que se empape bien.
- Enfría y cuaja: Alisa la superficie y deja que se enfríe a temperatura ambiente antes de llevar al frigorífico por al menos 4 horas, o mejor toda la noche.
- Desmolda y sirve: Desmolda con cuidado pasando un cuchillo por el borde si es necesario. ¡Lista para disfrutar!