Ingredientes:

  • 1 kg queso crema (Tipo Philadelphia)
  • 500 ml nata líquida (35% M.G.)
  • 200 g azúcar granulada
  • 4 unidades huevos grandes (L)
  • 20 g harina de trigo (Todo uso)

Instrucciones:

  1. Saca el queso crema y los huevos de la nevera al menos dos horas antes. Precalienta el horno a 200°C (Calor arriba y abajo). Coge dos hojas grandes de papel de horno, mójalas un poco bajo el grifo y arrúgalas. Forra el molde desmontable (26 cm) con el papel húmedo y arrugado, dejando que sobresalga bien por los bordes.
  2. En un bol grande, bate el queso crema súper blando con el azúcar hasta que no quede ni un solo grumo y la mezcla sea lisa. Añade los huevos de uno en uno, batiendo solo hasta que se incorporen (no batas demasiado).
  3. Vierte la nata líquida (crema de leche). Tamiza los 20g de harina directamente sobre la mezcla y usa las varillas para integrar suavemente hasta obtener una masa espesa, como la de crepes muy densa.
  4. Vierte esta masa sedosa en tu molde forrado. Introduce el molde en el horno precalentado a 200°C y hornea durante 50 minutos. La superficie debe estar muy oscura y el centro debe temblar notablemente como un flan.
  5. Retira la tarta del horno y déjala enfriar completamente a temperatura ambiente sobre una rejilla (aproximadamente 1 hora). Se hundirá un poco, es normal. Cubre la tarta y refrigera durante al menos 4 horas, o idealmente, toda la noche.