Ingredientes:
- 7 huevos grandes (temperatura ambiente)
- 150 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 200 g de azúcar granulada, dividida en 150g y 50g
- 1 cucharadita de esencia de vainilla pura
- 150 g de chocolate negro (mínimo 70% cacao), derretido y enfriado
- 150 g de harina de trigo todo uso, tamizada
- 200 g de mermelada de albaricoque lisa, sin trozos
- 250 g de chocolate negro (mínimo 70% cacao), troceado
- 50 g de azúcar glas (azúcar impalpable)
- 2 cucharadas de agua
- 60 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 180°C. Engrasar y enharinar el molde o forrarlo con papel de horno.
- Separar las yemas de las claras. Batir las yemas con la mantequilla, 150g de azúcar y la vainilla hasta obtener una mezcla pálida y cremosa.
- Añadir el chocolate derretido a la mezcla de yemas y batir hasta integrar.
- Tamizar la harina sobre la mezcla y batir a baja velocidad hasta que esté incorporada, evitando sobrebatir.
- Batir las claras a punto de nieve, añadiendo gradualmente los 50g restantes de azúcar. Batir hasta obtener picos firmes y brillantes.
- Incorporar suavemente las claras batidas a la mezcla de chocolate en tres adiciones, utilizando movimientos envolventes para no perder el aire.
- Verter la masa en el molde preparado y hornear durante 40-50 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
- Dejar enfriar el bizcocho en el molde durante 10 minutos antes de desmoldarlo sobre una rejilla para que se enfríe completamente.
- Calentar ligeramente la mermelada de albaricoque en una cacerola pequeña o en el microondas. Esto facilitará su extensión.
- Una vez que el bizcocho esté completamente frío, cortarlo horizontalmente en dos capas iguales. Extender una capa de mermelada de albaricoque sobre la superficie cortada de una de las capas. Colocar la otra capa encima.
- En un cazo, combinar el azúcar glas y el agua. Llevar a ebullición a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Retirar del fuego y añadir el chocolate troceado y la mantequilla. Remover hasta obtener una salsa lisa y brillante.
- Colocar la tarta sobre una rejilla con una bandeja o papel de horno debajo para recoger el exceso de chocolate. Verter la cobertura de chocolate sobre la tarta, asegurándose de cubrirla por completo. Usar una espátula para alisar la cobertura si es necesario.
- Refrigerar la tarta durante al menos 2 horas, o preferiblemente toda la noche, para que la cobertura se endurezca.
- Decorar con un poco de azúcar glas o con una glasa de chocolate con el nombre de la tarta (opcional).