Ingredientes:

  • 200 g de mantequilla sin sal
  • 200 g de azúcar blanca
  • 3 huevos grandes
  • 250 g de harina de trigo todo uso
  • 10 g de polvo para hornear
  • 5 g de sal
  • 60 ml de café espresso fuerte
  • 120 ml de leche entera
  • 250 ml de crema para batir
  • 80 g de azúcar glass
  • 15 g de café instantáneo soluble
  • 5 ml de agua caliente
  • 2 g de extracto de vainilla

Instrucciones:

  1. Preparar el entorno. Precalienta el horno a 180°C. Prepara tu molde con mantequilla y un toque de harina para que nada se pegue.
  2. Cremar la base. Bate la mantequilla con el azúcar. Hazlo durante unos 5 minutos hasta que la mezcla se vea pálida, aireada y haya aumentado su volumen. Este es el paso más importante para la ligereza.
  3. Incorporar huevos. Añade los huevos uno a uno. Bate bien después de cada adición. Nota: Si añades todos a la vez, la emulsión puede romperse y el bizcocho quedará pesado.
  4. Mezclar secos. Tamiza la harina, el polvo para hornear y la sal. Esto elimina grumos y airea la harina.
  5. Integración final. Incorpora los ingredientes secos alternando con la leche y el café concentrado. Comienza con harina y termina con harina, mezclando solo hasta que no queden grumos. No sobrebatas o activarás el gluten y la tarta quedará dura.
  6. Horneado. Vierte la masa en el molde y hornea durante 35 minutos. Estará listo cuando un palillo insertado en el centro salga limpio y el aroma a café llene la habitación.
  7. Enfriamiento. Deja enfriar la torta completamente sobre una rejilla. Si intentas poner la crema mientras esté tibia, se derretirá y tendrás un desastre líquido.
  8. Montar la crema. Bate la crema fría con el azúcar glass y la vainilla. Cuando empiece a espesar, añade el café instantáneo ya disuelto en el agua caliente.
  9. Acabado. Continúa batiendo hasta obtener picos firmes que mantengan la forma. Cubre la torta fría con la crema usando una espátula, creando ondas naturales.